• Párkinson y cómo afecta la movilidad en personas de 60 años

Qué es el párkinson y cómo afecta a la movilidad

 

Actualmente, según la Federación Española de Párkinson se calcula que esta patología afecta a 160.000 personas en España y más de 7 millones de personas en el mundo. Las personas con esta enfermedad son mayores de 60 años, aunque también puede padecerla personas menores de 50 años de edad. Esta patología, mayormente, afecta a la movilidad.

Según algunos estudios, entre el 2015 y el 2050 la población mundial de más de 60 años se va a duplicar. Siguiendo esta tendencia, en 2040 la enfermedad del Parkinson la padecerá más de 12 millones de personas en el mundo, por lo que se convertirá en la enfermedad grave más común entre la población mayor.

Los estudios que se han realizado sobre la enfermedad del Párkinson aún no han podido determinar las causas que la desencadenarían. Por lo que es importante conseguir que haya inversiones en investigación para poder descubrir más sobre ella.

 

¿Qué es el parkinson?

 

El párkinson es una enfermedad que afecta las neuronas del cerebro de forma permanente. Las personas que padecen esta enfermedad se encuentran que un sistema nervioso central dañado y, en consecuencia, sus movimientos se ven afectados.

Uno de los elementos del cerebro que se ve dañado por la enfermedad del Párkinson son los ganglios basales. Estos se ven afectados por la falta de dopamina en el organismo, una sustancia encargada de transmitir la información necesaria que nos permite realizar movimientos.

Además, las neuronas de la sustancia negra, una zona de la parte media del cerebro (el mesencéfalo) y llamada así por su tono oscuro, empiezan a perderse o a degenerarse por falta de dopamina en el órgano.

 

 

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Qué síntomas son propios de personas con párkinson y cómo detectarla

 

Para poder diagnosticar una persona con párkinson el médico especialista se fija en la historia clínica del paciente y, además, realiza una exploración neurológica. No existe en la actualidad ninguna prueba bioquímica que se pueda realizar para detectar la enfermedad.

Además, la persona especialista, tiene que valorar si hay algún trastorno del movimiento, o lentitud de ellos (bradicinesia). También debe percatarse de si la persona muestra todos o algunos síntomas que influyen en la función motora descritos a continuación:

  • Temblor en reposo
  • Rigidez muscular
  • Inestabilidad postural
  • Lentitud de movimientos

 

Aunque hemos recogido los síntomas de la enfermedad más recurrentes hay otros que pueden ser un indicador que una persona puede estar afectada. A continuación, vamos a detallar los que se repiten, pero no tiene por qué verse todos en una sola persona:

  • Hipominia: falta de expresiones faciales.
  • Hipofonía: la cantidad de aire que pasa por las cuerdas vocales no es suficiente por lo que deriva una tonalidad de voz baja.
  • Disartria: las palabras salen débiles, poco coordinadas o mal vocalizadas.
  • Sialorrea: incapacidad de contener la saliva.
  • Dificultades respiratorias.

 

 

Los síntomas no motores que se pueden ver en personas con párkinson pueden ser:

  • Neuro-psiquiátricos: trastornos afectivos, alteraciones cognitivas, alucinaciones o delirios, demencia, trastornos del control de impulsos.
  • Trastorno del sueño: somnolencia diurna, sueños vívidos, insomnio, sueño fragmentado, síndrome de piernas inquietas.
  • Autonómicos: hipotensión ortostática (se manifiesta en forma de mareos al estar de pie), sudoración, seborrea (augmento de secreción de grasa en la piel), disfunción sexual, trastornos de la micción.
  • Digestivos: Disfagia (imposibilidad de tragar o dificultad), náuseas, estreñimiento.
  • Sensoriales: dolor, parestesias (sensación anormal de cosquilleo, calor o frío), hiposmia (perdida de la capacidad olfativa), anosmia (perdida tota del olfato), alteraciones visuales.
  • Otros: fatiga, cambios en el cuerpo, pérdida de peso.

 

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¿Cuáles son las causas principales de la enfermedad del párkinson

 

En la actualidad no se sabe con exactitud las causas de esta enfermedad neurodegenerativa, pero se sospecha que la comulación de una proteína llamada cuerpos de Lewy podría desencadenar la patología.

Además, otros rasgos de riesgo son:

  • La edad: es un factor muy relevante. Normalmente, esta patología se inicia entre los 50 y 65 años.
  • Genética: el 90% de casos detectados de esta enfermedad no tienen un origen genético concreto. Aun así, se calcula que entre el 15 y un 20% de las personas diagnosticadas con párkinson tienen algún familiar cercano que lo haya padecido.
  • Medioambiente: hay estudios que indican que el consumo de agua del pozo durante muchos años o estar en contacto con pesticidas y herbicidas pueden influir en la aparición de la enfermedad.

 

Fases y etapas del párkinson

 

En 1967, se establece una escala para determinar la progresión de la enfermedad en que se encuentra el paciente de párkinson. Esta escala es conocida como Hoehn y Yahr. Hay un total de 5 estadios divididos en función de la afectación de la enfermedad en el paciente:

Diagnóstico reciente

 

  • Estadio I: la persona ve que un lado del cuerpo está afectado de alguna forma por la enfermedad.
  • Estadio II: el cuerpo está afectado por ambos lados, pero la persona no tiene alterado el equilibrio.

 

Afectación moderada

  • Estadio III: la afectación al cuerpo, además de ser total, influye en el equilibrio de la persona.
  • Estadio IV: la afectación de movilidad, junto con otros síntomas, repercuten en su grado de dependencia.

 

Afectación severa

  • Estadio V: la vida diaria del paciente se ve gravemente entorpecida y su grado de dependencia es muy alto.

 

Párkinson y problemas de movilidad

 

Las complicaciones motoras empiezan a desarrollarse a entre los 5 y 8 años de contraer la enfermedad. Estos síntomas más grabes no responden adecuadamente a la medicación y ya se habla de enfermedad de párkinson avanzada.

El proceso degenerativo se encuentra en un punto muy avanzado y los tratamientos farmacológicos no responden como deberían. La patología se encuentra en un momento en que el paciente tiene brotes donde pierde el control de los síntomas. En términos médicos, este momento se llama: fluctuaciones motoras (off si está controlado, on si no lo está).

Estas fluctuaciones motoras son seguidas y podemos encontrar:

  • Deterioro de fin de dosis.
  • OFF matutino.
  • Retraso de respuesta.
  • Fallo de toma.
  • Momentos OFF totalmente imprevisibles.

 

Para poder determinar un tratamiento, los médicos y doctoras especialistas tienen que entender qué provoca el OFF y ON en el paciente. Por su parte, la persona con párkinson debe explicar muy detalladamente cuando pierde el control de los síntomas (horas, situaciones, comida que se haya ingerido, medicamentos, etc.)

La solución a este tipo de complicación suele resolverse con pastillas o parches de rotigotina o realizando otros tipos de terapia.

 

Soluciones de accesibilidad para personas con problemas de movilidad

 

Las personas afectadas por un estadio de la enfermedad del párkinson muy avanzado tienen trastorno del movimiento. Esto se traduce que desplazamientos que hasta ahora no suponían ningún problema se ven afectados por posibles caídas o incapacidad de hacer movimientos sencillos.

Como personas cuidadoras de la persona afectada por la enfermedad, podemos contribuir en mejorar su calidad de vida facilitar su movilidad en el hogar. Sentirse cómodos, seguros y libres en un espacio conocido mejora la autoestima y empodera su calidad de movimientos.

Las escaleras, las rampas y otras barreras pueden suponer un problema si una persona tiene poco control muscular.

Las soluciones  que ofrece Válida sin Barreras a problemas de movilidad en casa se pueden encontrar en la instalación de sillas o plataformas salvaescaleras. Esta clase de equipamientos permite al paciente más libertad de movimientos que, al mismo tiempo, se traduce en menos dependencia hacia al cuidador.

Para personas que empiezan a tener problemas de autonomía, ofrecerles un mecanismo para mejorar su libertad de movimientos puede influir positivamente en su estado de ánimo.

Escoger entre una silla o una plataforma salvaescaleras puede variar en función de las necesidades de la persona con la movilidad afectada y la estructura del hogar. Nuestros productos se adaptan a los entornos, ya sea escaleras rectas o curvas. También tenemos productos que funcionan perfectamente para entornos en el exterior.

Para comunidades de vecinos y locales, el recurso más utilizado es las plataformas salvaescaleras. Este tipo de producto permite que personas que vayan con silla de ruedas puedan superar el tramo de escaleras cómodamente. No suponen un estorbo cuando no se utilizan ya que son plegables y se integran muy bien en el entorno. Puedes conocer más sobre las prestaciones de las plataformas salvaescaleras en nuestro artículo que encontraras en este enlace.

Otro tipo de soluciones son los elevadores verticales, también pensados para que personas que utilizan silla de ruedas puedan romper con las barreras arquitectónicas como, por ejemplo, tramos cortos de escaleras.

 

Tratamientos para el Parkinson. ¿Tiene cura la enfermedad?

 

Desgraciadamente, la enfermedad del párkinson no tiene cura. Además, el tratamiento farmacológico varía en función de las necesidades del paciente y el objetivo es controlar los síntomas que sufre.

Normalmente, la medicación suministrada se centra en reestablecer la dopamina en el cerebro y para ello existen distintos fármacos que se escogen según las características de la persona. De esta forma, se intenta conseguir mejorar la calidad de vida de la persona con párkinson e intentar restringir la aparición de nuevos síntomas y complicaciones.

Otros fármacos que tienen un buen resultado son los llamados inhibidores de la mao. Se trata de medicamentos que se utilizan para tratar depresiones y otros trastornos que tienen un buen resultado para combatir el deterioro de la dopamina.

En caso de pacientes en que la medicación ya no tiene un buen resultado, se plantea un tratamiento quirúrgico. Este proceso puede mejorar los síntomas motores mediante la estimulación cerebral profunda.

La cirugía consiste en implantar unos electrodos en una zona muy concreto del cerebro que envían estímulos eléctricos. De esta forma, las señales motoras del cerebro que se han visto afectadas por el avance de la enfermedad pueden volver a ser controladas.

Para controlar los electrodos, se coloca un neuroestimulador (un sistema muy parecido al marcapasos) en el tórax que va conectado a la cabeza. Parece muy complejo, pero en realidad no es una cirugía invasiva, es reversible y puede ajustarse.

Este tratamiento quirúrgico suele proponerse en pacientes que sufren de periodos off y su calidad de vida se ve muy afectada. No suele tener efectos secundarios por lo que puede ser una buena solución.

 

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Terapias avanzadas

 

Existen otros tratamientos para pacientes con una enfermedad muy avanzada y con deterioro cognitivo. Es el médico que decide en función del caso cual es el mejor para cada persona. Los detallamos a continuación:

 

  • Infusión intestinal continuada de Levodopa-Carbidopa: se intenta estavilizar el nivel de levadopa-carbidopa de forma directa en el intestino instalando una bomba en el estómago que suele estar conectada durante 16 horas.
  • Infusión continuada de subcutánea de apomorfina: se subministra mediante una inyección que va conectada a una pequeña bomba.

 

Terapias

 

Para lograr mejor autonomía e independencia de los pacientes con párkinson también se prescriben terapias que influyen en su vida diaria:

  • Fisioterapia: mejora los movimientos, el control de la postura y la estabilidad. El trabajo que se realiza tiene influencia en fomentar la autonomía.
  • Logopedia: en pacientes que presentan problemas en el habla, se fomenta la rehabilitación de esta mediante especialistas.
  • Terapia ocupacional: se anima a realizar actividades habituales para fomentar la independencia de movimientos en el día a día.
  • Psicología: se trabaja las emociones y las conductas derivadas de la enfermedad. Se intenta ayudar a aceptar y adaptarse a una nueva situación.

 

 

Problemas psicológicos asociados al parkinson

 

Las personas que padecen la enfermedad suelen tener también afectaciones psicológicas. Detallamos las más comunes:

  • La depresión.
  • Trastorno por ansiedad
  • Insomnio
  • Demencia

 

* Este artículo es orientativo y en ningún caso sustituye la información que pueda proporcionarnos un profesional sanitario.

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