• parkinson y dopamina

Parkinson y Dopamina. Grados, síntomas y tratamientos

 

¿Qué es el Parkinson y cómo nos afecta? Te explicamos los grados, síntomas y tratamientos que existen en la actualidad.

 

El Parkinson es la segunda afectación neurodegenerativa más habitual después del Alzheimer que afecta a los ganglios basales. Son muchas las investigaciones llevadas a cabo para determinar qué causa esta enfermedad pero aún no se sabe con exactitud qué lo provoca. Sin embargo, se ha comprobado que se produce una supresión de las células que producen la dopamina provocando un trastorno del movimiento.

Te explicamos en detalle cómo nos afecta esta enfermedad y qué procedimientos existen para mejorar esta condición.

 

Qué es el Parkinson y cómo afecta a las personas

 

La enfermedad del Parkinson es una enfermedad neurodegenerativa que afecta principalmente a las neuronas productoras de dopamina en una zona específica del cerebro llamada sustancia negra.

Los síntomas de la enfermedad normalmente se generan lentamente con el paso de los años. Existen algunos casos de Parkinson de inicio temprano que se producen antes de los 50 años pero con menor frecuencia.

Esta progresión puede ser distinta dependiendo de la persona y de la variedad de la afección.

El Parkinson puede provocar:

  • Lentitud en la realización de movimientos voluntarios, especialmente cuando se empieza a realizar la acción de andar o levantarse del sofá o la cama.
  • Reducción de las expresiones faciales, habla monótona y descenso del parpadeo ocular.
  • Temblor en los dedos, mentón, labios o extremidades.
  • Pérdida del olfato.
  • Arrastrar los pies con problemas de equilibrio y una postura encorvada.
  • Movimiento continuo de "rodamiento de pastillas" del pulgar y el índice.
  • Rigidez anormal en el tronco y en las extremidades.
  • Problemas para tragar en etapas avanzadas.
  • Aturdimiento o desmayo al estar de pie (hipotensión ortostática).
  • Estreñimiento frecuente.
  • Trastornos del sueño y movimientos involuntarios durante el mismo.

 

 

 

Causas y grados de la enfermedad del Parkinson

 

Aún no se sabe la causa exacta de esta enfermedad, pero sí donde se ocasiona.

Sí que se tienen constancia que hay algunos factores de riesgo que pueden aumentar las probabilidades de sufrir esta enfermedad.

Algunas de estas son:

  • Factores genéticos: se trata de una de las principales causas de riesgo de esta enfermedad. Si en su familia hay algun antecendente con Parkinson es recomendable hacerse pruebas en su médico.
  • Edad: Normalmente se ocasiona a partir de los 60 años de edad y el riesgo aumenta con el paso del tiempo.
  • Género: Los hombres acostumbran a desarrollar esta enfermedad mucho más que las mujeres.
  • Lesión cerebral: los golpes fuertes o frecuentes en la cabeza pueden provocar la aparición de la enfermedad.
  • Medicamentos: Algunos efectos secundarios de algunos fármacos pueden contribuir a la aparición de la patología.
  • Otros factores que pueden incrementar el riesgo de padecer Parkinson son: Exhibición a pesticidas y distintas toxinas, contaminantes químicos o el consumo de tabaco.

 

Grados de la enfermedad del Parkinson:

 

  • Etapa 1: Afección lateral a un solo lado del cuerpo. Afectación leve de la persona.
  • Etapa 2: Afectación a ambos lados del cuerpo pero sin afectar al equilibrio. Aflicción de la expresión facial.
  • Etapa 3: Movimientos más lentos y empiezan a aparecer los primeros problemas para mantener el equilibrio. La postura del cuerpo empieza a inclinarse.
  • Etapa 4: Problemas de coordinación y equilibrio que provoca caídas del afectado. Empieza a necesitar asistencia para la realización de algunas tareas.
  • Etapa 5: La persona pierde gran parte de sus funciones motoras. Pérdida de autonomía.

 

”parkinson-dopamina-cirugia-tratamiento-cerebro-funciones-motoras-movilidad”

 

Dopamina y Parkinson

 

El Parkinson afecta a un área del cerebro llamada sustancia negra. En esta zona se generan las células encargadas de producir la sustancia química de la dopamina en el cerebro, eliminando estas células y alterando la función de la dopamina.

La dopamina actúa como un mensajero del sistema nervioso central. Sirve para guiar a otras zonas del cerebro cuándo se quiere realizar un movimiento.

Cuando el nivel de dopamina es muy bajo, se produce una disfunción motora y se presentan los primeros síntomas de la enfermedad del Parkinson.

 

Tratamientos y prevención del Parkinson

 

En la actualidad aún no existe una cura para el Parkinson pero si varios tratamientos que pueden paliar sus efectos.

El médico encargado de llevar al afectado, determinará cuál es el tratamiento de la enfermedad según las necesidades específicas del paciente.

Algunos medicamentos pueden ayudar a aminorar los síntomas de la enfermedad. Te mencionamos algunos de los tratamientos farmacológicos más utilizados:

El tratamiento con Levodopa mejora los síntomas ocasionados por la ausencia de dopamina pues sustituye este componente en el cerebro cumpliendo su función.

Otro fármaco precursores de la dopamina utilizado para detener los síntomas producidos por el Parkinson son los inhibidores de MAO-B.

Cuando la enfermedad está en una etapa inicial, puede recetarse los fármacos Agonistas de la Dopamina.

Otros medicamentos que los médicos pueden recetarnos para el Parkinson incluyen: Amantadina, Apomorfina, Benztropina y medicamentos anticolinérgicos.

Todos sirven para controlar los efectos del Parkinson.

Algunos ayudan a liberar la dopamina de las células nerviosas. Otros detienen los efectos de la acetilcolina, un mensajero químico en el cerebro que puede causar una caída en la dopamina.

 

Si el tratamiento farmacológico falla, puede ser necesario realizar un tratamiento quirúrgico.

 

”parkinson-dopamina-cirugia-tratamiento-cerebro-actividades-autonomia-salud-bienestar”

 

En este caso, se realiza una cirugía llamada estimulación cerebral profunda. En este procedimiento, se implantan unos electrodos en una zona específica del cerebro para una estimulación eléctrica. De momento se trata de la técnica neuroquirúrgica más avanzada y la que aporta mejores resultados.

Este procedimiento mejora los temblores, la acinesia y la rigidez del afectado. Lo que no arregla son las alteraciones del lenguaje, los bloqueos recurrentes, el estreñimiento, el deterioro cognitivo y otras condiciones.

 

Existen otros tratamientos para los síntomas no motores. Estos ayudan a mejorar patologías derivados del Parkinson como: Trastornos del sueño, estreñimiento, trastornos de ánimo y conducta, trastornos cognitivos, dolores o sensación de cansancio.

 

Rehabilitación física

 

Existen terapias no farmacológicas que también pueden ayudar a mejorar la calidad de vida del afectado. Realizar actividad física regular es vital para mantener un tono muscular y unas funciones motoras activas. De hecho, es recomendable que el tratamiento con fármacos vaya acompañado de un ejercicio físico y un seguimiento del mismo para evitar la expansión de los síntomas de la enfermedad.

 

”parkinson-tercera-edad-rehabilitacion-ejercicio-tratamiento-dopamina-actividades-autonomia-salud-bienestar”

 

Algunas actividades muy útiles y recomendables para mejorar la movilidad de los pacientes con Parkinson pueden ser: cinesiterapia, masajes y la hidroterapia.

Otra terapia rehabilitadora que ayuda a mejorar la autonomía de la persona es la fisioterapia. Esta permite mejorar la postura de la persona, así como su estabilidad y calidad de movimiento.

Para mejorar la comunicación del afectado existe la logopedia. A través de un diagnóstico, se realiza una rehabilitación de los distintos trastornos ocasionados en el habla.

La psicología también puede mejorar el estado emocional de la persona con Parkinson, evitando problemas como la depresión o cambios en el estado anímico.

La terapia ocupacional se encarga de mejorar la autonomía de la persona, ayudándole a trabajar esas actividades de su vida diaria.

 

Soluciones de accesibilidad para personas con Parkinson y otros problemas

 

Para evitar caídas ocasionadas por los problemas motores del Parkinson o de otras enfermedades, es importante disponer de un hogar adaptado y libre de obstáculos. Esta ausencia de control muscular y problemas derivados de una osteoporosis pueden acontecer un contratiempo grave de salud.

Te dejamos con un artículo en el que te explicamos cómo podemos adaptar nuestro hogar para que sea lo más seguro posible y mejorar la autonomía del afectado.

 

Soluciones salvaescaleras

 

El día a día de la persona también puede verse afectado hasta en esas actividades más rutinarias. Por ejemplo, una acción como la de subir y bajar escaleras puede resultar una de las primeras causas de caídas entre la población mayor, sobretodo en el propio hogar.

Por ello, puede ser imprescindible realizar la instalación de una solución salvaescaleras. En este sentido, existen una amplia gama de ayudas técnicas para mejorar la accesibilidad y suprimir las barreras arquitectónicas del hogar.

Estas permiten hacer más fácil y segura la vida de las personas con alguna discapacidad física. Algunas de las más utilizadas son las sillas salvaescaleras. Estas se utilizan para la elevación y el descenso de las personas con movilidad reducida, aportándoles autonomía en su desplazamiento diario.

Estas soluciones se adaptan a todo tipo de entornos: Escaleras rectas o curvas, en ambientes de interior o exterior y hasta en esos tramos más estrechos o con pendientes más pronunciadas.

Otra solución muy utilizada sobre todo para comunidades de vecinos y locales son las plataformas salvaescaleras. Sirven para subir y bajar a las personas en silla de ruedas o con discapacidad. Estas ayudas son plegables por lo que permiten el paso a las personas que van a pie sin presentar un obstáculo.

Asimismo, otra solución muy práctica para dotar de accesibilidad en una comunidad de propietarios es el elevador vertical. Sirve para salvar tramos de escalera cortos permitiendo su uso a cualquier persona.

 

”parkinson-tercera-edad-silla-salvaescaleras-ayudas-tecnicas-actividades-autonomia-salud-bienestar”

Actualidad