• Optar por una residencia de ancianos o adaptar tu vivienda

¿Optar por una residencia de ancianos o adaptar tu vivienda?

 

Cuál es la mejor opción: ¿Una residencia de ancianos o adaptar tu vivienda?

 

A medida que envejecemos, nos enfrentamos a la difícil decisión de tener que ir a una residencia de ancianos o permanecer en el hogar si las condiciones lo permiten. Esta decisión puede surgir de manera repentina o gradualmente a medida que las funciones del afectado se ven mermadas por la propia edad.

Ya sea por problemas de movilidad, seguridad o por conciliación de la vida familiar, puede decidirse que la mejor opción es ir a una residencia. Lo que debe valorarse, es que a veces pueden realizarse distintas adaptaciones en el hogar que sirven para mejorar su seguridad y autonomía.

Quédate leyendo si quieres saber cuál es la mejor opción y cómo podemos mejorar su calidad de vida.

 

Tal vez te interese un artículo relacionado en el que te hablamos sobre Cómo adaptar una casa para ancianos.

 

 

¿Cómo son las residencias para ancianos?

 

Una residencia de ancianos es una institución donde conviven personas de avanzada edad de manera temporal o permanente. Habitualmente, las personas que ingresan en estas residencias acostumbran a ser un perfil de persona dependiente el cual su familia no puede hacerse cargo de ellos.

En estas residencias se ofrecen una gran variedad de servicios para cuidar a sus residentes. Algunos de estos servicios son, a parte del alojamiento y manutención, una atención de rehabilitación y psicosocial. Asimismo, ofrecen atención médica y asistencia en el cuidado de la persona mayor.

 

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¿Qué cuesta una residencia para personas mayores?

 

En España se ha realizado un estudio donde se estipula que el precio medio en estos centros residenciales equivale a 1.777€ mensuales (sin IVA). Esto equivale a 1.955,38€ con IVA (en centros privados).

Esto supone un gasto que no pueden permitirse todas las familias. Por ello, en muchas ocasiones se opta por adaptar el propio hogar.

 

¿Ir a una residencia de ancianos o adaptar la vivienda?

 

Dejar el hogar para mudarse a una residencia es un proceso difícil para una persona mayor. Irse de casa significa dejar atrás un sinfín de recuerdos, experiencias y objetos que forman parte de su vida.

El proceso de adaptación a la residencia es más fácil si la persona de avanzada edad es consciente de lo que está pasando. Por ello, es ideal que visite el centro antes de ingresar en él para conocer sus unidades de convivencia, el emplazamiento y los trabajadores.

Al hacer la elección del centro de mayores, deberemos cerciorarnos que la residencia cuenta con un personal cualificado y profesional.

Aun así, para muchas personas es muy difícil tener que abandonar la comodidad de su propio hogar. Por ello, muchas familias prefieren realizar adaptaciones para que la persona mayor pueda seguir disfrutando de su casa de una manera segura y lo más autónoma posible.

 

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Además, en la actualidad y con la situación de pandemia que estamos viviendo, han incrementado los focos de contagio. Muchos de estos casos se han producido sobretodo en las residencias públicas y privados de varias comunidades autónomas. Te dejamos con un artículo relacionado donde puede verse cómo está afectando el coronavirus a las residencias de ancianos.


Por ello, y para evitar el riesgo de contagio, muchos residentes han vuelto a sus hogares o en casa de sus familiares. Por este motivo, en muchas ocasiones han adaptado a las necesidades de la persona su vivienda.

 

Ventajas de adaptar tu vivienda para personas mayores

 

Las adaptaciones en el hogar sirven para que las personas mayores o con diversidad funcional no deban abandonar su casa. Realizar cambios en la vivienda puede mejorar la seguridad y autonomía del usuario, consiguiendo una mayor libertad de movimiento y vivir de una manera más independiente durante más tiempo.

Este tipo de adaptaciones, pueden ayudar a las personas mayores a administrar mejor su vida en el hogar. Esto podría evitar mudarse a una nueva casa o tener que ir a la residencia de ancianos.

Por ejemplo, un salvaescaleras podría ayudarle a subir y bajar las escaleras de manera autónoma y sin riesgo de caída. También pueden realizarse adaptaciones al usar el baño y el inodoro o hacer que las habitaciones sean accesibles para sillas de ruedas. Otro factor a tener en cuenta es que la encimera de la cocina esté a una altura adecuada para evitar quemaduras.

Existe una amplia gama de mejoras para el hogar disponibles y pueden ser grandes o pequeñas según sus necesidades. Además, si la persona tiene una discapacidad reconocida del 33% o más, puede pedir una ayuda económica para la adaptación de la vivienda. Te lo explicamos en este artículo: Beneficios de la discapacidad del 33%.

Las adaptaciones a su casa podrían ser mejoras cómo hacer que su casa sea accesible para sillas de ruedas.  Esto quiere decir que los pasillos y puertas deben tener una anchura mínima para facilitar el paso de la persona que se desplaza en silla de ruedas. Tal vez tenga que colocarse una rampa en la entrada para facilitar su acceso. También es recomendable utilizar los pasamanos para una mejor sujeción.

 

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Sistemas salvaescaleras para personas mayores en casa

 

Es primordial que nuestro hogar esté adaptado a las necesidades del usuario, por ello, tiene que ser accesible. Cómo hemos comentado, un salvaescaleras es una gran solución para la autonomía de las personas con movilidad reducida a la hora de bajar o subir escaleras.

Te explicamos qué sistemas salvaescaleras son los más utilizados actualmente para acabar con las barreras arquitectónicas del entorno:

 

Sillas salvaescaleras:

 

Las sillas salvaescaleras se instalan en la misma escalera para transportar a la persona con movilidad reducida de una planta a otra. Estas soluciones sirven para evitar accidentes durante el ascenso y descenso de la persona. Este tipo de ayudas pueden instalarse muy cerca de la pared, por lo que caben en espacios más reducidos de 80 centímetros.

Estos sistemas de elevación permiten adaptarse a todo tipo de escaleras: tramos de escaleras rectas, curvas, en interior, intemperie, etc.

Las sillas elevadoras se adaptan a las necesidades de la persona para mejorar su calidad de vida. Asimismo devuelve la autonomía de las personas y su calidad de vida en el hogar, garantizando las máximas garantías de seguridad y comodidad.

 

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Plataformas salvaescaleras:

 

Las plataformas elevadoras, a diferencia de las sillas, permiten subir y bajar a personas en sillas de ruedas. Estas soluciones pueden disponer de un asiento abatible para facilitar el desplazamiento no solo de personas en silla de ruedas, sino también a personas con movilidad reducida. Estas plataformas se pliegan cuando el usuario no tiene que utilizarla, por lo que ocupan muy poco espacio. 

Las plataformas son muy útiles para mejorar la accesibilidad en las comunidades de vecinos aunque también se utilizan en vivienda unifamiliares.

 

Elevadores de corto recorrido: 

 

Este tipo de solución no solo es útil para una persona en concreto. El elevador vertical está pensado para mejorar la accesibilidad de cualquier persona, con discapacidad o sin. Existen una gran variedad de elevadores. El escogido tiene que tener en cuenta las necesidades del emplazamiento y que esté adaptado a las necesidades del usuario/s.

Son muy utilizados en comunidades de propietarios, locales y viviendas particulares. Estas ayudas técnicas permiten salvar pequeños desniveles de hasta 3 metros de altura. 

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