Ley de propiedad horizontal y salvaescaleras: ¿Quién paga qué?

 

La propiedad horizontal es una institución jurídica que se encarga de regular la instalación de salvaescaleras en comunidades de vecinos.

Ley de propiedad horizontal: elementos comunes

 

 

En este artículo describiremos los puntos fundamentales que atañen a la Ley de Propiedad horizontal vigente debido al gran desconocimiento sobre las leyes que rigen la normativa actual sobre los elementos comunes en comunidades de vecinos.

De esta manera, podremos entender cómo afecta esta normativa a los derechos de los propietarios y a las obligaciones de la Comunidad en materia de accesibilidad.

En estas comunidades puede haber escaleras difíciles de salvar para las personas de avanzada edad o movilidad reducida.

Es por este motivo que en el mercado existe un amplio abanico de soluciones salvaescaleras para la supresión de barreras arquitectónicas presentes en comunidades de propietarios, locales o viviendas.

Nos referimos a elementos comunes de la propiedad horizontal cuando hacemos referencia a aquellos elementos o servicios que forman parte del conjunto del edificio y que por lo tanto, son necesarios y útiles para el uso adecuado de todos los vecinos.

 

Ley de propiedad horizontal vigente

 

 

Con la entrada en vigor de la ley 26/2011 de 1 de agosto, de adaptación normativa a la convención internacional sobre los derechos de las personas con discapacidad, la Ley de Propiedad Horizontal ha sufrido un importante cambio en lo relativo a la accesibilidad.

En ella, se establece que la seguridad y accesibilidad universal deben ser garantizadas en los inmuebles de las viviendas para esas personas que así lo requieran.

Estas adaptaciones pueden ser solicitadas por iniciativa de la comunidad de vecinos o bien por petición de uno de ellos.

Si las personas de la vivienda o local, son personas con discapacidad o mayores de setenta años, deben ser obligatorios el uso adecuado de los elementos comunes y facilitar la instalación de ayudas técnicas para la supresión de los desniveles verticales que puedan afectar en su autonomía y desarrollo diario.

 

¿Quién debe pagar los gastos de las reformas?

 

 

En esta normativa, también se hace mención sobre quién debe pagar los gastos económicos para la adaptación de la comunidad.

Los costes de esas obras serán asumidos por todos los propietarios del inmueble, siempre que el importe repercutido anualmente de las obras o actuaciones, descontadas las subvenciones o ayudas públicas, no exceda de doce mensualidades ordinarias de gastos comunes.

Estas obras pueden financiarse en varios años si las mismas superasen el importe indicado.

Todos los propietarios pagarán en función del coeficiente que aparezca en la escritura de su propiedad o vivienda.

Los gastos de esta reforma no serán aplicados a esos propietarios de unidad familiar con ingresos anuales inferiores a 2,5 veces el Indicador Público de Renta de Efectos Múltiples, excepto en el caso de que las subvenciones o ayudas públicas a las que esa unidad familiar pueda tener acceso impidan que el coste anual repercutido de las obras que le afecten, privativas o en los elementos comunes, supere el 33% de sus ingresos anuales.

 

¿Existen ayudas para la realización de las reformas accesibles?

 

 

Se pueden obtener distintos tipos de financiación procedentes de diferentes entidades en forma ayudas. Éstas pueden proceder desde el ámbito administrativo Nacional, Regional y Local o también de otras entidades implicadas en el desarrollo de la accesibilidad y la discapacidad.

Estas ayudas pueden repercutir tanto en la ejecución de la obra como en los beneficios fiscales. También pueden incluir los honorarios de redacción de proyectos y/o de dirección de obras.

 

¿Qué soluciones pueden mejorar la accesibilidad de la comunidad?

 

 

Existen varias soluciones que pueden garantizar que una vivienda sea accesible. Para ello, es recomendable la visita de un técnico experto en supresión de barreras, de esta manera podrá determinar cuál es la mejor solución después de realizar el estudio del emplazamiento.

Si se trata de un pequeño desnivel, podemos optar por la construcción de una rampa, aunque estas no deben superar el 12% de pendiente y deben tenerse en cuenta varios factores como las medidas de ancho, la longitud o los espacios que deben preverse tanto para el embarque como en el desembarque.

Estos factores deben garantizarse para que la rampa sea realmente una solución de accesibilidad recomendada para comunidades.

Otra solución puede ser la realización de obras para un ascensor, aunque sus costes son elevados y por motivos de edificación no siempre es posible. Sin duda, una de las soluciones más demandadas para las comunidades es la instalación de una plataforma salvaescaleras.

Estas plataformas son muy recomendadas ya que permiten salvar todo tipo de escaleras (rectas o curvas) y permiten su instalación en interior e intemperie, además son plegables por lo que ocupan muy poco espacio. Están diseñadas para que las personas que se desplazan en silla de ruedas puedan subir y bajar las escaleras con total autonomía y seguridad.

Otra solución muy recomendada para salvar aquellas escaleras y desniveles que a menudo separan la entrada de un edificio del rellano donde se encuentra el ascensor, puede ser la instalación de un elevador vertical de corto recorrido, también llamados mini elevadores.

Estos elevadores permiten salvar distancias de hasta 3m y sirven para transportar a todo tipo de personas, con y sin discapacidad, y sobre todo son muy utilizados por personas que se desplazan en silla de ruedas.

Los mini elevadores también pueden ser de gran ayuda para subir la compra o el cochecito del bebé. En este sentido son de gran utilidad para todos los vecinos.

 

Normativa sobre sillas salvaescaleras

 

 

Existe una normativa para la regulación de las ayudas técnicas dirigidas a la supresión de barreras arquitectónicas.

En este sentido, las sillas salvaescaleras pueden ayudar a las personas con movilidad reducida o de avanzada edad a superar los elementos estructurales o arquitectónicos que supongan una barrera en su desplazamiento, aunque no son aconsejadas para esas comunidades que tengan vecinos que se desplacen en silla de ruedas.

Las sillas subeescaleras solo pueden instalarse en esos casos en los que se cuente con la conformidad previa de los usuarios y no se comprometa a la seguridad de utilización.

 

En Válida sin barreras disponemos de un equipo de profesionales expertos en accesibilidad que pueden asesorarle de forma gratuita con cualquier cuestión relativa a la Ley de Propiedad Horizontal así como indicarle posibles subvenciones que puedan haber en su localidad. Llámenos al teléfono gratuito 900 414 000 o envíenos un mail con su consulta en info@validasinbarreras.com.

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