Cómo duchar a una persona en silla de ruedas: Pasos y consejos

 

¿Cómo podemos duchar a una persona en silla de ruedas? Te enseñamos los pasos y consejos para hacerlo de manera correcta.

Para las personas mayores o en silla de ruedas disfrutar de un baño puede ser una tarea complicada y desafiante en la mayoría de los casos. Existe un riesgo bastante serio que puede mimbrar su autoestima y provocar accidentes y lesiones al usuario.

Por esto, te explicamos algunas recomendaciones que debes tener en cuenta si queremos mejorar la seguridad y el confort de la persona mayor o con movilidad reducida.

 

 

 

¿Cómo duchar a una persona con movilidad reducida?

 

Ante todo, cuando se tiene un familiar dependiente es necesario ayudarlo con delicadeza y evitando posibles riesgos que puedan perjudicarlo. En algunos casos, se recomienda adaptar el baño a las necesidades de la persona dependiente.

Para facilitar el aseo de una persona con discapacidad, puede ser muy útil disponer de una ayuda técnica como una silla de baño o de ducha. Estas, sirven de apoyo a esas personas que no pueden ducharse de pie o sin asistencia, además de proporcionar autonomía y seguridad al usuario. Están fabricadas en materiales de metal y plástico resistentes al agua.

No se recomienda limpiar a la persona con discapacidad permanente o de larga duración en la cama o silla con un recipiente con agua y una toalla, pues puede aumentar el riesgo de daños en la piel y de infección.

Al usar el baño, hay tablas de transferencia y bancos de transferencia que permiten al usuario deslizarse dentro del baño y luego usar la ducha en la bañera o una ducha de mano que se puede colocar. Es importante asegurarse de que todos los artículos utilizados estén a la altura correcta y estable en la ubicación para reducir el riesgo de caídas.

 

 

Pasos a seguir para duchar a una persona en silla de ruedas o con poca movilidad:

 

1. Preparar el baño con todo lo necesario al alcance de la persona impedida.

 

2. Ayudar a la persona a ir al cuarto de baño, colocar la silla de baño si es necesario.

 

3. Asistir a la persona para desvestirse proporcionándole privacidad.

 

4. Ayudarle a entrar en el baño cuidando de que no se caiga.

 

5. Asistir a la persona a realizar la transferencia de la silla de ruedas a la silla de baño si es necesario.

 

6. Dejar al paciente que se bañe. Si es necesario, ayudarlo a lavarse la espalda.

 

7. Secar la piel por completo y, si va en silla de ruedas, ayudar a hacer la transferencia de manera segura.

 

8. Ayudar a la persona a vestirse.

 

9. Puede aplicar lociones y cremas hidratantes para evitar la sequedad y agrietamiento de la piel.

 

Es importante seguir los consejos de un especialista que nos indique las ayudas técnicas de aseo que puedan ser de utilidad dependiendo del grado de discapacidad de la persona afectada.

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