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05/08/2016

Ascensores y el precio de la vivienda

¿Cómo afecta el hecho de disponer de ascensor en el precio de la vivienda?

Ascensores y el precio de la vivienda ¿qué relación tienen? Estudios recientes demuestran una relación directa, reflejando que un piso en un edificio con ascensor puede llegar a valer un 40% más, aunque comparta características similares y estar ubicado en la misma zona que otra vivienda sin ascensor.

En los espacios urbanos actuales predominan las líneas verticales. La proliferación de grandes bloques de pisos y rascacielos ha acentuado todavía más esta tendencia que se ha mantenido a pesar de la crisis del sector inmobiliario en nuestro país. Esta realidad plantea nuevos retos en el ámbito de la accesibilidad y en la búsqueda de soluciones para pasar de un piso a otro.

Mientras en las construcciones de obra nueva se aplican las normativas sobre accesibilidad aprobadas recientemente, muchas comunidades de vecinos suponen todavía hoy un interrogante sobre cómo deben adaptarse. En los edificios sin ascensor o construcciones antiguas, instalar una solución vertical puede suponer una inversión considerable. Además, es una opción que no siempre convence a todos los vecinos, ya sea por motivos técnicos o falta de recursos económicos.

La accesibilidad como motivo de compra

Según un estudio publicado por el Grupo Tecnocasa en el 2014, el precio medio en Madrid por un piso en un edificio con ascensor es de 1.879 €/m2, mientras que en los que disponen de él el precio se sitúa en 1.334 €/m2.

En los barrios rehabilitados o en proceso de rehabilitación es dónde la disparidad de precio es mayor. En estos casos, aprovechando la introducción de mejoras en las condiciones de vida y seguridad de la vivienda, es cuando se decide por la instalación de soluciones en accesibilidad. En las comunidades de vecinos, es el momento en que se aprovecha para eliminar barreras arquitectónicas como escalones o altillos. En algunos casos, es cuando se opta finalmente por la introducción de un ascensor para la comunidad.

De esta manera, la apuesta por un edificio accesible supone una ventaja para todos los vecinos desde el primer día. A medio y largo plazo, supondrá también un punto a favor respecto otros edificios en venta en la misma zona. Y es que el hecho de ser accesible supone no solo el incremento del valor de la vivienda, sino que multiplica las posibilidades de que se venda.

Esta realidad supone que un edificio comunitario con ascensor y dotado con otras medidas complementarias que permitan un acceso fácil y autónomo a todos los vecinos podrá venderse antes y por un precio más alto. Por el contrario, los edificios sin ascensor son cada vez más difíciles de vender.

En el caso de los chalets o casas particulares, la accesibilidad no supone un factor determinante en el momento de compra. Aun así, cada vez más hay una mayor conciencia social sobre la necesidad de contar con una vivienda accesible para todas las etapas de la vida.