18/12/2013

Un piercing para mover sillas de ruedas

 

La calidad de vida de las personas con discapacidad que se mueven en silla de ruedas puede mejorar de forma significativa con un simple piercing en la lengua.

Un grupo de científicos estadounidenses del Instituto de Tecnología de Georgia han inventado un pequeño imán que se coloca en la lengua y permite a la persona usuaria controlar su silla de ruedas moviendo este órgano muscular: “si la persona quiere moverse hacia la izquierda, sólo debe tocar la parte interna de la mejilla izquierda”.

Y es que los movimientos de este nuevo piercing, que tiene el tamaño de una lenteja, son detectados por sensores en las mejillas, convirtiéndose en órdenes que permiten controlar y mover la silla.

Los especialistas afirman aprovechar de este modo la “increíble destreza” de la lengua, que además tiene la ventaja de no verse afectada por lesiones en la médula espinal que paralizan el resto del cuerpo al tener línea directa con el cerebro.

El invento ha sido testado por 23 personas sanas y 11 con tetraplejia. Este último colectivo consiguió realizar las tareas más rápido y de manera más precisa que con otras tecnologías disponibles.

Visto el éxito, los especialistas no descartan desarrollar un comando personalizado para cada diente de la boca y hacer combinaciones con las diferentes posiciones de la lengua. De esta forma, las personas con discapacidad podrán hacer más actividades y con mayor facilidad.