17/08/2017

Un cómic para personas que no pueden leer

 

“Un viaje en barca” suena a invitación, a aventura, a plan divertido para las vacaciones. “Un viaje en barca” es todo eso y más, porqué también es el primer cómic narrativo para personas con poca visión, discapacidad o invidentes. Es un primer experimento para convertir el arte en viñetas en arte para todos.

¿Cómo se consigue leer un cómic sin mirar?

El cómic tiene una viñeta por página, de este modo es suficientemente grande para que las personas puedan captar los detalles. La ilustración es simple y en relieve, así el “lector” puede apoyar las manos sobre el papel y con las yemas de los dedos palpar la superficie en relieve para “leer” el dibujo. En la parte superior de cada página, hay un comentario pequeño en braille que da pistas de lo que nos cuenta la viñeta. No son dibujos que se entiendan mirándolos, sino tocándolos.  

¿Quién es el artista que ha creado este cómic?

Francesc Capdevilla, dibujante y guionista más conocido como Max creó este cómic como  parte de la presentación del Instituto Ramon Llull en la Bienal de Venecia, en el marco del proyecto “Catalonia in Venice 2017”.

Max afirma que no fue fácil adaptar el cómic, porque tuvo que descartar muchos de los recursos propios de este tipo de género. Antes de llegar a la versión actual, hicieron muchas pruebas de lectura con personas con discapacidad visual que les proponían mejoras. Al principio todos los dibujos eran en blanco sobre blanco, pero las personas con poca visión no lo distinguían y se creó en negro sobre blanco. También se creó una página previa al cómic con un glosario de términos que explican cada dibujo en relieve y onomatopeya. Por ejemplo: un recuadro de puntos quiere decir “luz”, o las líneas onduladas significan “agua”, las líneas rectas equivalen a “muro”…etc.

Más inclusión

Este es un primer acercamiento a un cómic adaptado y el autor está esperando cuál será la respuesta del público. Además, es cara su publicación con las técnicas actuales. Según Max, la esperanza para hacer más accesibles este tipo de libros adaptados son las impresoras 3D.

Bravo por iniciativas sin barreras como ésta que acercan la lectura y el arte a todos.

 

Fuente: El País