28/08/2013

Tener una vida activa a pesar de la discapacidad

 

Gerardo Fernández es un joven vigués sordo, ciego, mudo y con problemas de equilibrio que acaba de finalizar una ruta en bicicleta, por etapas, por el sur de Galicia.

Gerardo viajó con un tándem adaptado y estuvo acompañado por Javier Pitillos, su entrenador, quién en 2009 le ayudó a acabar el Camino de Santiago. Este año ha recorrido casi 350 kilómetros por el sur de Galicia. La enfermedad que padece hace que cada año que pasa sea más duro, no obstante quiere demostrar que las personas con discapacidad pueden vivir una vida activa eliminando las barreras existentes.

A sus 35 años, Gerardo completó su quinta ruta en bicicleta con su llegada a Cangas, la ilusión por completar un reto y a la vez demostrar que las personas que tienen dañadas algunas capacidades pueden ser activas y hacer deporte es un gran incentivo para él.

Las cuatro rutas anteriores consistieron en hacer el Camino de Santiago, el francés, el del norte y desde Madrid, este año ha completado en seis etapas una ruta entre Pontevedra y Ourense. A pesar de ser sordo, ciego y tener problemas para mantener el equilibrio Gerardo hace lo que más le gusta, practicar deporte.

La enfermedad de Gerardo parte de una lesión cerebral que con el paso del tiempo le hizo que fuese perdiendo oído y vista. Es una enfermedad degenerativa, por esta razón las rutas y etapas que realiza son cada vez más cortas cada año.

Javier Pitillos, su entrenador, destaca que en las rutas “la gente se sorprende de que alguien en sus condiciones físicas haga esos esfuerzos. Es un ejemplo de que la gente con este tipo de discapacidades no tiene por que quedarse encerrada en su casa” Las rutas en bicicleta se bautizaron como “camino de los sentidos”, “pues Gerardo percibe los paisajes y los sitios a través del tacto y el olfato, sentidos distintos a la mayoría de la gente” añade su entrenador.

Entre los próximos retos de Gerardo está completar a pedales la Ruta de la Plata, el camino desde el Levante e incluso ir a Roma en bicicleta.

A Gerardo no le falta ambición ni ilusión, le damos un aplauso por superar la discapacidad y demostrarnos que las barreras se pueden eliminar fácilmente.

¡Ánimos Gerardo!

Categoría: discapacidad