25/01/2018

Simón Cruz, el guerrero del volante

 

Simón Cruz trabajaba en un molino cuando en el 1999 tuvo un accidente laboral en el que perdió una pierna. “Antes del accidente era una vida y después de él ha sido otra. Aquel día volví a nacer”, asegura el deportista.

Porque no hay nada imposible para los que creen en algo y, gracias a este lema, se ha convertido en uno de los jugadores de bádminton más reconocidos de nuestro país. Su primera competición internacional fue en el 2007, en el Mundial que se celebró en Bangkok. Ahora, su sueño es poder ir a Tokyo 2020 donde, por primera vez, el bádminton formará parte del programa.

Actualmente, entrena en el club de bádminton de Arjonilla, que tiene un equipo que juega en Primera. Se entrena cuatro días a la semana en la pista y lo complementa con la preparación física en el gimnasio o con la bicicleta.

El año pasado fue eliminado en octavos del Mundial y, espera, poder subir al podio en el Europeo de este año. Según destaca Simón, “¡el éxito no está en ganar siempre sino en no rendirse!

Desde 2009, nunca se ha bajado del “Top ten” mundial. Simón lleva soñando con ir a unos Juegos Olímpicos desde que sufrió el accidente. “Ya conocía los Juegos Paralímpicos y nunca pensé que participaría, pero cuando me pasó pensé que era una oportunidad para centrarme en el deporte”, explica.

Esta es una historia de superación personal. Muestra de que los sueños, con esfuerzo, ganas e ilusión, se pueden cumplir. ¡Desde Válida sin barreras aplaudimos a Simón y todas aquellas personas que son grandes ejemplos de superación personal!

Fuente: marca.com / fotografía: avancedeportivo.es

 

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