16/07/2015

¿Silla salvaescaleras o plataforma?

 

Cuando no existe suficiente espacio para un elevador de corto recorrido o un ascensor, la mejor opción para subir y bajar escaleras son las sillas salvaescaleras o las plataformas. Pero ¿Cuál es la mejor opción? ¿Qué solución garantiza la mayor seguridad?

 Plataforma salvaescaleras

Son una de las mejores opciones para las personas que utilizan silla de ruedas. Su aplicación va des de salvar unos pocos escalones hasta completar los diferentes tramos de escaleras de un bloque de pisos. Además, su instalación no suele requerir obras ni grandes adaptaciones del entorno, siendo una solución de rápida instalación.

Por otra parte, las plataformas salvaescaleras son muy versátiles y fáciles de usar. Actualmente cuentan con una gran variedad de dispositivos que permiten un uso intuitivo, seguro y automatizado. Además, el público que pueden utilizar la plataforma es muy amplio: des de personas con movilidad reducida, padres y madres con carrito o usuarios que necesiten ayuda para subir el carro de la compra.

Las plataformas salvaescaleras pueden instalarse, según sea el modelo, en ambientes interiores y a la intemperie. Ello supone un punto más en usabilidad en cualquier tipo de espacio, des de viviendas particulares a locales comerciales. Cuentan, también, con diferentes medidas de seguridad y protección que garantizan la integridad de su estado y funcionamiento.

Por el contrario, uno de los puntos que suele penalizar las plataformas salvaescaleras es el espacio que ocupan desplegadas. Para poder entrar o salir de ella, la plataforma debe tener suficiente espacio para garantizar el acceso de una silla de ruedas. Por esta razón, las plataformas suelen instalarse en espacios abiertos, normalmente la entrada de la vivienda (hall).

En el caso de las escaleras con curvas, el trayecto de la plataforma puede difícil o imposible si no se dispone del espacio suficiente para garantizar el giro. Por ello, su instalación es apta solo para espacios abiertos y escaleras anchas. Para ganar espacio en la escalera, una de las modificaciones más comunes es fijar la plataforma directamente a la baranda, recortando hasta 15 cm según los casos.

 Sillas salvaescaleras

A diferencia de las plataformas, los principales usuarios son personas con movilidad reducida, aunque su uso es polivalente. En este caso, no puede utilizarse como plataforma de carga ya que solo es apto para transportar una persona sentada. Por ello, si su uso va a ver privado y muy restringido, las sillas salvaescaleras son la mejor opción.

Por otro lado, las sillas requieren mucho menos espacio, tanto para subirse o bajarse de ellas como en el trayecto. Por este motivo, suele ser la solución en accesibilidad más escogida en casas o pisos donde la escalera es estrecha o cuenta con diferentes anchuras.

Las sillas salvaescaleras además, ofrecen gran variedad de acabados y opciones para personalizarlas. De esta manera, su integración en el entorno es mucho mayor, sumando así un plus en diseño y discreción. Como las plataformas, pueden instalarse en espacios interiores y exteriores, así como en escaleras curvas o rectas.

A efectos técnicos, la silla y las plataformas cuentan con velocidades similares. En el caso de las plataformas presentan una mayor capacidad de carga que las sillas, según sea el modelo. Aun así, tanto el consumo eléctrico como el precio de estas dos soluciones son muy similares, aunque la plataforma parezca más grande.