08/09/2015

Oruga salvaescaleras ¿la mejor solución para subir escaleras?

 

Existen multitud de soluciones en accesibilidad, cada una pensada para diferentes espacios y situaciones. Una de ellas son las orugas salvaescaleras y se presentan como la mejor solución para subir escaleras estrechas, pero ¿realmente lo son la mejor solución?

A diferencia de las sillas salvaescaleras, plataformas elevadoras o los ascensores, las orugas salvaescaleras suponen una solución móvil. Gracias a su portabilidad, el usuario puede disponer de esta solución en cualquier espacio en el momento que lo desee, sin necesidad de obras, instalaciones o modificaciones en la escalera. Esta razón hace plantearse, por lo menos, la posibilidad de adquirir este tipo de soluciones en el ámbito doméstico.

Por lo que respecta a sus características, una oruga salvaescaleras es capaz de transportar una persona adulta en silla de ruedas con un peso total de hasta 130kg, con una autonomía media de 40 escalones. La velocidad de avance es moderada (5 m/min.), ofreciendo una gran seguridad y estabilidad tanto al usuario como al conductor. Por otra parte, permite afrontar inclinaciones pronunciadas, de hasta 35º (70%), como lo podría hacer una silla o una plataforma salvaescaleras.

Además, existen modelos de orugas salvaescaleras que ofrecen la posibilidad de desmontarse. Gracias a su ensamble modular, el usuario puede montar y desmontar en diferentes partes la máquina con total facilidad. Ello permite su transporte y almacenaje, tanto el interior de un armario como en el maletero de un coche.

Ahora bien, si nos decidimos por una oruga salvaescaleras debemos tener en cuenta otros factores. Primero, que el usuario en silla de ruedas dependerá siempre de otra persona para subir o bajar las escaleras. Ello supone perder autonomía respecto otras soluciones como las sillas, las plataformas o los ascensores, que permiten un uso totalmente individual y sin la necesidad de requerir de la ayuda.

Otro punto a tener en cuenta es que el usuario depende no solamente de otra persona, sino también de su habilidad. Controlar una oruga salvaescaleras puede suponer cierta complejidad, sobre todo si la escalera es estrecha y los rellanos son de dimensiones reducidas. Por ello, se desaconseja el pilotaje de la máquina a personas de avanzada edad o menores de 18 años.

Los últimos modelos de orugas salvaescaleras cuentan con múltiples sistemas de seguridad que controlan la velocidad de ascenso/descenso, nivel de baterías, sensores de inclinación,… ofreciendo un plus de fiabilidad durante su uso. 

Por todo ello, se aconseja adquirir una oruga salvaescaleras solo cuando la escalera es demasiado estrecha como para instalar una silla sube escaleras o cualquier otra solución fija. Si por el contrario, buscamos la opción más económica, existen modelos de sillas salvaescaleras más económicas. Realizar la compra de una oruga implica saber controlarla (su pilotaje es complejo y requiere de cierta habilidad), si podremos asumir su elevado coste y si siempre podremos contar con alguien para subir y bajar las escaleras. Consecuentemente, el uso de una oruga salvaescaleras será siempre puntual u ocasional, a diferencia que el de una plataforma o elevador, mucho más versátil y apto para uso diario.

Por todos estos factores y condicionantes, es importante dejarse asesorar siempre por un técnico cualificado. En Válida sin barreras te ofrecemos asesoramiento gratuito y ponemos a tu disposición un equipo de técnicos multidisciplinar preparado para resolver tus dudas. Solo tienes que llamarnos al 900 414 000. Esperamos tus comentarios ;)