19/07/2013

Mover la silla de ruedas a través del olfato

 

El profesor Noam Sobel, los ingenieros electrónicos Dr. Anton Plotkin y Aharon Weissbrod y el estudiante Lee Sela del Departamento de Neurobiología del Instituto Weizmann de Israel han creado un dispositivo que permitirá a las personas con discapacidad mover su silla de ruedas o comunicarse con sus seres queridos a través de inhalar o exhalar por la nariz.

El profesor Sobel explica que “las pruebas más estimulantes del proyecto fueron aquellas que se hicieron con pacientes con alguna discapacidad. Personas con funciones cognitivas intactas pero que están completamente paralizados,presos en sus cuerpos’. Gracias al nuevo sistema, fueron capaces de comunicarse con sus familiares”

Para poder idear el aparato, los investigadores crearon un dispositivo con un sensor que cabe en las aberturas nasales y cuya función es medir los cambios en la presión del aire.

Las primeras pruebas que hicieron los investigadores fueron con voluntarios completamente sanos y demostraron que el nuevo dispositivo se puede comparar con un mouse o joystick, por ello su utilización es sencilla y práctica.

El profesor Sobel cuenta que cuando hicieron la prueba con pacientes con discapacidad le sorprendió un chico que estuvo paralizado durante siete meses por culpa de un derrame y que aprendió a usar el dispositivo en pocos días. Lo primero que escribió fue un mensaje para su familia. Otro chico, paralizado debido a un accidente de tráfico hace 18 años, afirmó que el dispositivo era muy fácil de utilizar. Finalmente diez pacientes cuadripléjicos estuvieron probando los ordenadores y escribiendo mensajes a través del olfato.

Además de servir para comunicarse, el dispositivo quiere ser una herramienta para poder manejar la silla de ruedas: dos olfateadas sucesivas hacia adentro indican que la silla debe avanzar, dos hacia fuera significan que la silla debe retroceder, afuera y adentro, indica ir hacia la derecha o izquierda respectivamente.

Tal y como aseguran los investigadores el sistema es muy barato a la hora de producir, muy simple y rápido de aprender.

El profesor Sobel está convencido que este invento no sólo puede proporcionar nuevas esperanzas para personas con discapacidades severas, sino que también podrá ser útil en otras áreas, por ejemplo como control para cirujanos y pilotos con el llamado “tercer brazo”.

Gracias a este invento las personas con discapacidad podrán superar más barreras y vivir en una sociedad más accesible.