25/08/2016

Guía para hacer Casas Rurales Accesibles para personas con movilidad reducida o discapacidad (II)

 

Los 40 millones de personas con discapacidad que hay en la comunidad europea quieren disfrutar de servicios de ocio y turismo de calidad accesibles. Pero, ¿están las casas rurales adaptadas a sus necesidades? No todas. Según un estudio, el 80% de las casas rurales no son accesibles para las personas con movilidad reducida si bien.

En un post anterior os compartimos algunas características que todo establecimiento rural debería tener en cuenta para mejorar el acceso y la movilidad de los clientes con diversidad funcional (leer aquí):

  • Rampas
  • Escaleras
  • Puertas
  • Ascensores
  • Salvaescaleras
  • Pasillos
  • Pavimentos
  • Zonas de parking
  • Piscinas accesibles
  • Itinerarios exteriores
  • Habitaciones
  • Lavabos y cuartos de baño
  • Cocina-comedor
  • Salón
  • Trato e información al cliente

 

Si ya os hablamos de las rampas, las escaleras y los ascensores, hoy profundizaremos en cómo deben ser las zonas de aparcamiento, las estancias de la casa, las soluciones salvaescaleras y el trato al cliente para ser aptos para tod@s.

 

ZONAS DE APARCAMIENTO e ITINERARIOS EXTERIORES

Las casas rurales, así como otro tipo de establecimientos, negocios, empresas…etc. que dispongan de espacio de aparcamiento, deben contar como mínimo con una plaza reservada para personas con movilidad reducida. Ésta debe estar situada en una zona sin pendientes, que permita colocar y estabilizar la silla de ruedas al lado del coche adaptado.

La plaza debe estar señalizada con el “Símbolo Internacional de Accesibilidad” pintado en el suelo y con el perímetro marcado. Si es posible, también sería aconsejable colocar una placa con el símbolo.

Las dimensiones de la plaza de aparcamiento destinada a personas con movilidad reducida debe tener al menos 5 metros de largo x 2,20m de ancho. De este modo las personas podrán entrar y salir del vehículo de manera fácil, ya sea desde el asiento del conductor o del acompañante, y tener las puertas abiertas para poder hacer la transferencia de la silla al coche y del coche a la silla.

Es importante destacar que el recorrido que va de la plaza de aparcamiento a la casa sea accesible, es decir, que disponga del ancho suficiente para que pueda circular una silla de ruedas, que no existan desniveles importantes ni barreras, si las hay, deben solventarse mediante rampas, salvaescaleras…etc. Si la propia estructura del terreno no permite el desplazamiento de las personas con discapacidad, deberán construirse pasarelas y rampas de madera antideslizantes.

ESTANCIAS DE LA CASA

Es un derecho de todo persona, independientemente de si va o no en silla de ruedas, el poder moverse por las distintas estancias de la casa: el comedor, los pasillos, la habitación, el lavabo…

Lo primero que debemos tener en cuenta para garantizar el acceso a todo el mundo es el ancho de las puertas, que debe ser igual o superior a 80cm. También los sistemas de apertura deben ser fáciles de usar: estilo tiradores de palanca (los pomos pueden ser imposibles de accionar para algunas personas). Los tiradores deben colocarse a 1m de altura. Todas las puertas deben abrirse hacia el interior de las salas (excepto la del cuarto de baño).

Los pasillos también deben ser anchos (mínimo 1,20m) y estar libres de obstáculos.

Los suelos deben ser antideslizantes, y en caso de disponer de alfombras, deben anclarse al suelo y ser de pelo corto para que las ruedas pueden girar perfectamente.

Respecto a las habitaciones, el recorrido hacia ellas debe ser totalmente accesible. Una vez dentro, debemos tener suficiente espacio para movernos con la silla, es decir, espacios libres de paso de 80 cm y como mínimo un sitio donde poder girar a 360º (diámetro de 1,5m). A ambos lados de la cama (o al menos en uno) debe haber un ancho de como mínimo 90cm para poder hacer la transferencia de la silla a la cama y viceversa. El mobiliario debe estar a la altura adecuada para su uso y las ventanas tendrían que estar situadas a una altura máxima de 1 metro para que la persona en silla de ruedas pueda ver el exterior.

El cuarto de baño y los aseos de una casa rural deben tener en consideración algunos aspectos como la altura del lavabo (sin pedestal, y a una altura de entre 68 y 72cm, con un fondo libre inferior de 60cm) o del inodoro (con acceso lateral libre de unos 80cm para hacer la transferencia, y  altura de entre 45 y 50cm). La ducha siempre es mejor opción que la bañera, actualmente existen platos de ducha de altura 0, y con mamparas con perfilería accesible de unos 3mm.

Los elementos de la cocina y el comedor tienen que estar colocados a una altura adecuada para las personas que tienen que estar sentadas en una silla, y el salón tiene que gozar de las mismas características que las otras estancias: espacios libres de obstáculos, con anchuras suficientes y con los mecanismos de control (de la TV, aire acondicionado…etc.) a mano.

 

SALVAESCALERAS

Los salvaescaleras representan una solución senzilla, rápida y sin obras para mejorar la accesiblidad de la casa.

Las sillas salvaescaleras pueden instalarse en escaleras rectas, curvas o en espiral. Pueden llegar a colocarse en anchos de 68mm (para escaleras rectas) o de 75cm (en escaleras curvas) aunque las medidas varían depende del modelo de la silla, los opcionales escogidos, la inclinación de la escalera, las medidas del usuario…  Pueden salvar los escalones de distintas plantas, incluso 5 o 7. Las sillas son recomendadas para el desplazamiento de personas mayores a quienes les cuesta subir y bajar escaleras. También es una opción para las personas en silla de ruedas cuando por motivos económicos o de estructura de la vivienda, no se pueda instalar una plataforma salvaescaleras (aunque no es lo recomendado porque las personas con discapacidad deberán hacer transferencia de la silla de ruedas a la silla salva escaleras y viceversa, en cada planta). En este caso, lo mejor opción si la estructura de la casa lo permite son las plataformas salvaescaleras ya que permiten subir y bajar con la silla de ruedas sin necesidad de transferirse.

Las plataformas salvaescaleras también pueden instalarse en escaleras rectas o en curvas y espiral. Las hay de distintas medidas de peana y, al contrario de lo que muchos piensan, en el mercado se encuentran modelos muy estéticos y poco aparatosos: algunos ocupan menos que una planta cuando se pliegan. Es importante determinar por donde se hará el embarque (¿lateralmente? Frontal?). Sea cuál sea el acceso a la plataforma debemos disponer de espacio suficiente en la entrada, aproximadamente 1,50.

Existen elevadores de corto recorrido que permiten transportar a las personas con movilidad reducida por desniveles de hasta 3 metros. Algunos permiten el acceso hasta las buhardillas. También debemos tener en cuenta dejar el espacio necesario para poder realizar el embarque y el desembarque en una silla de ruedas.

Aunque son mejores otras opciones, los subeescaleras portátiles ayudan a que nuestra casa sea “temporalmente” accesible. Se trata de aparatos que pueden transportar a las personas con movilidad reducida arriba y abajo de las escaleras. También pueden subir a la persona sentada en su propia silla de ruedas. Es práctico, no requiere ninguna instalación ni obra, y los sube escaleras se pueden guardar en una habitación o armario plegados hasta que la ocasión lo requiera. Si bien, decimos que hay otras soluciones mejores porque con el sube escaleras la persona con discapacidad no es autónoma: es necesaria una segunda persona para conducirlo. Además, su buen uso (y su seguridad) depende también de la maña de la persona conductora. En cualquier caso, antes de adquirir esta solución deben solicitar a la empresa distribuidora una prueba demostración en la propia casa.

PISCINAS ACCESIBLES

Tener piscina representa un plus para atraer clientes a nuestra casa rural, sobretodo en la temporada de verano y semana santa. Si la piscina es accesible, el número de usuarios incrementará. Incluso puede ser un buen gancho para atraer a familias que viajan con los abuelos. Existen elevadores hidráulicos que pueden instalarse en la piscina de manera fija o temporal, y que permiten que la persona de edad avanzada o con movilidad reducida entre y salga del agua de manera fácil, con sólo sentarse en la silla y accionar una palanca. La elevación se realiza con la presión de agua (de una manguera, por ejemplo). No son necesarias obras.

Debemos garantizar que el borde de la piscina sea antideslizante para evitar sustos.

TRATO AL CLIENTE CON DISCAPACIDAD

El cliente, tenga o no discapacidad, cuando decide alojarse en una casa rural lo que quiere es sentirse cómodo. El establecimiento tiene que respetar las diferentes necesidades de los clientes y debe poder garantizar la autonomía y seguridad de cada usuario con las instalaciones.

Es difícil saber qué necesita cada cliente, así que lo mejor es preguntárselo directamente.

Es importante evitar la segregación y potenciar la inclusión: los turistas con discapacidad no quieren estar aislados o tener que utilizar estancias o itinerarios diferentes a los turistas sin discapacidad.

Encontraréis toda esta información más completa en el documento elaborado por PREDIF (Plataforma Representativa de Discapacitados Físicos) sobre “Casas Rurales Accesibles para personas con movilidad reducida”. Podéis descargarlo aquí.

También podéis solicitar todo tipo de asesoramiento en accesibilidad a Válida sin barreras. El teléfono gratuito de Atención al Cliente es 900 414 000 o escribid un e-mail a info@validasinbarreras.com

Incrementar el número de clientes es fácil si tenemos en cuenta estos consejos. ¡Mucha suerte y éxito!