06/09/2016

Eliminar las barreras arquitectónicas en el colegio

 

La vuelta al cole plantea nuevos retos cada año. Con el inicio del curso, se retoman temas pendientes o aparecen nuevas necesidades. Entre estos, eliminar las barreras arquitectónicas en el colegio supone un objetivo principal para la garantizar el acceso a la educación de todos los alumnos.

A día de hoy, todavía existen centros que no están preparados para ofrecer aulas accesibles para personas con movilidad reducida o con discapacidad. Pese las normativas y leyes existentes, esta es una realidad muy común en colegios o centros ubicados en edificios antiguos, independientemente de si son de titularidad pública o privada. Por ello, en este post abordamos las diferentes soluciones e innovaciones técnicas que existen para poder eliminar las barreras arquitectónicas en los colegios y centros educativos.

Existen soluciones en accesibilidad pensadas para prácticamente todo tipo de barreras y obstáculos. Por ello, es necesario que los responsables del centro opten por aquellas soluciones que permitan garantizar la máxima autonomía y seguridad de los usuarios. Independientemente de si centro se verá afectado en los próximos años por un proceso de rehabilitación y mejora de los accesos, es preciso optar ayudas técnicas que permitan ofrecer el mayor grado de accesibilidad desde el primer día y a largo plazo.

Una de las opciones más comunes, por ejemplo, es la instalación de rampas para salvar escalones. Ya sean de obra, metálicas o de madera, las rampas deben cumplir con un ancho mínimo que permita el paso cómodo y sin problemas de una silla de ruedas (mínimo 1,2m). Además, la inclinación no debe ser superior a las indicadas por la normativa vigente:

  • Hasta 3 metros de longitud: pendiente Máxima 10%
  • Hasta 6 metros de longitud: pendiente Máxima 8%
  • Más de 6 metros de longitud: pendiente Máxima 6%

 

Otra opción son las plataformas salvaescaleras. Pueden instalarse en escaleras de uno o varios tramos, incluso en escaleras de caracol. Un usuario en silla de ruedas puede activarla con solo apretar un botón. Son aptas para interior e intemperie y resistentes a los ataques vandálicos. Además, se puede regular su uso mediante la llave de seguridad (se requiere para activar la máquina).

En otros casos, los elevadores de corto recorrido suponen una alternativa mucho más discreta que las plataformas. Son fáciles de instalar y mantener, no requieren obras y permiten cargas más altas. Por ello, son soluciones más versátiles, aptas también para el transporte de personas con movilidad reducida, personas con carrito, etc.

La opción del ascensor, pese ser normalmente la más costosa e implicar mayores requerimientos técnicos, sigue siendo la opción en accesibilidad más universal. Aun así, no siempre es posible instalar un ascensor, ya sea por temas técnicos o por presupuesto. En estos casos es cuando deberemos optar por pedir asesoramiento técnico.

En Válida sin barreras estamos especializados en ofrecer soluciones en accesibilidad incluso en los casos más difíciles. Si estas pensado en instalar un salvaescaleras, un elevador, ascensor o buscas una solución específica, nosotros te ayudamos. Llámanos: 900 414 000.