28/03/2013

El juego, un estimulante para los niños con discapacidad

 

Los niños con edades comprendidas entre los 2 y los 5 años disponen de una mayor plasticidad neuronal que les ayuda a desarrollar nuevas capacidades. Por eso es muy importante aprovechar esta etapa para estimularlos, tengan o no discapacidad.

Vanessa Fuentes, psicóloga clínica y social, asegura que podemos estimular a los pequeños mediante el juego. Por ejemplo, si un niño con parálisis cerebral a los 3 años no se ha iniciado en el gateo, podemos ayudarlo poniendo un juguete que le atraiga a una distancia prudencial. El pequeño intentará buscar la manera de cogerlo, ya sea arrastrándose o doblándose sobre sí mismo. De esta forma tan sencilla el niño empezará a explorar su entorno, experimentará nuevas maneras de moverse, nuevas texturas… y al mismo tiempo aumentará su autoestima.

Si decidimos llevarlo al parque, el contacto con la arena hará que desarrolle su capacidad creativa a través del juego y de los elementos que use en el lugar. Además será una experiencia muy positiva: se relacionará con el resto de niños.

Jugando sin miedo desencadenaremos una sucesión de acciones y reacciones a favor del crecimiento de las capacidades motoras e intelectuales de los más pequeños y normalizaremos la discapacidad a través de su propia estimulación.