21/03/2013

El cerebro nos mueve

 

Pedro Díez, un ingeniero argentino, ha inventado una silla de ruedas que se puede dirigir con el cerebro.

El proyecto se llama “Interfaz Cerebro-Computadora” (ICC). La ICC mide la actividad cerebral de la persona, la interpreta y envía la orden directamente a la silla de ruedas. Este es un gran invento para personas con discapacidades motoras que tienen problemas para mover los brazos, las piernas, e incluso hablar, mejorarían su calidad de vida de una manera exponencial y se desplazarían en la silla sin hacer esfuerzo.

La ICC está formada por un equipo que registra las señales del cerebro, electroencefalógrafo, y un ordenador que se encarga de procesar e interpretar las señales.

El proyecto formó parte de la tesis doctoral de Díez en el Instituto de Automática de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de San Juan. Tardó unos 5 años en desarrollarlo y aun no ha terminado, debe someterse a más pruebas para comprobar su efectividad.

Deseamos que en un futuro no muy lejano, este invento sea una realidad y haga la vida más fácil y autónoma a todas aquellas personas con discapacidad.