11/05/2015

Barreras arquitectónicas y elevadores de corto recorrido

 

¿Buscas una solución para subir y bajar escaleras en silla de ruedas? ¿Te preocupa el diseño y la seguridad? Si te planteas instalar una solución en accesibilidad que combine todos estos elementos y además un precio asequible, este post te interesa. 

Cuando se trata de superar barreras arquitectónicas de hasta 3 metros, una opción a tener en cuenta son los elevadores de corto recorrido. Recientemente han pasado a englobarse bajo el concepto ascensor, pero continúan presentando características propias interesantes. De entrada, un elevador de corto recorrido puede ser instalado sin obras, hecho que permite su rápida colocación. Además, existen modelos que pueden instalarse tanto en interiores como exteriores.

Pero entre todas las ventajas que ofrece un elevador de corto recorrido, su diseño y seguridad son las más destacadas. Por una parte, los acabados de alta calidad y la propia forma de la estructura hacen de estos elevadores una solución que llega a camuflarse con el entorno. De hecho, modelos como CELARE son prácticamente invisibles. Además, muchos de estos elevadores no requieren foso ni sala de máquinas, reduciendo así sus dimensiones y aumentando su adaptabilidad a los diferentes espacios.

Por otra parte, estos elevadores suponen una de las soluciones más fiables. Primero, por su estructura sólida y compacta, capaz de resistir años a la intemperie (según modelos). Segundo, por su mecanismo, dotado con dispositivos que procuran un trayecto sin sobresaltos ni vibraciones, así como la detención en caso de detectar un obstáculo en el trayecto. Y tercero, por la estructura de su cabina, generalmente abierta y con paneles de cristal, lo que elimina cualquier sensación de claustrofobia.

Además, la mayoría de cabinas de los elevadores de corto recorrido permiten la entrada de un carrito de bebé o uno de la compra. Ello se traduce en versatilidad: tanto familiares como vecinos pueden utilizarlo en el día a día.

Su funcionamiento es muy similar al de un ascensor. A través de una rampa, el usuario accede al elevador. Una vez dentro, activa el trayecto de ascenso/descenso a través de un botón. Para mayor seguridad, se suele requerir una llave para activar la máquina. De esta manera, únicamente las personas que tengan esta llave podrán utilizarlo.

Como condicionantes, recuerda que únicamente permite salvar barreras arquitectónicas verticales, con desniveles de hasta 3 metros. No son plegables y requieren conexión eléctrica continua.

Si piensas en instalar un elevador de corto recorrido en tu vivienda o tienes alguna duda, te asesoramos gratuitamente llamado al 900 414 000. Y no olvides dejarnos tu comentario ;)