23/01/2013

Accesibilidad vs Accidentalidad

 

“No se trata de diseñar para limitados, sino de diseñar sin barreras”

En España existen actualmente un total de siete millones y medio de personas mayores, según el Instituto Nacional de Estadística. Un grupo de investigadores ha descubierto que de los 300.000 accidentes sufridos por este segmento de la población, el 83,4% son caídas con consecuencias considerables. Pero si disponemos de un entorno accesible podemos evitar hasta el 77% de estos sucesos.

Todo empieza por habilitar nuestro edificio con una accesibilidad adecuada con salvaescaleras como sillas (DEVOTUS o UNUM) o elevadores (VECTIO O ASCENDO) que nos ayuden a superar las primeras barreras arquitectónicas. Asimismo, la instalación de una plataforma (SECUR) en el portal del edificio facilitará el acceso a la vivienda o el ascensor. Esto posibilitará a la persona mayor más independencia a la hora de salir o entrar de casa sin la necesidad de estar pendiente de familiares, amigos o ayuda exterior.

Una vez en el interior de nuestra vivienda, los peligros continúan presentes por todas las habitaciones. Las dependencias más críticas son la cocina y el baño, pero no por ello el comedor o la habitación prescinde de peligrosidad. Algunos consejos para conseguir hacer más seguro el interior de nuestra vivienda son:

En la cocina es importante situar los muebles en forma de ‘L’ para permitir una mayor movilidad al inquilino. También es recomendable para coger mejor las cosas, cambiar la altura de los muebles, así como utilizar una escalera como apoyo en vez de un taburete que es más inestable. La vitrocerámica es mucho más segura que el gas y, además, si eres olvidadizo puedes usar pequeños electrodomésticos con alarmas o termostatos. Asimismo, los detectores de humo y gas son muy eficaces para avisarte de un peligro de incendio.

Para una mayor estabilidad en el baño coloca barras y asideros junto a la bañera y el inodoro, también es recomendable utilizar una buena iluminación para evitar tropiezos. Los grifos mono mando son más fáciles de utilizar y suponen un mayor ahorro de agua. Es importante para evitar caídas colocar alfombras o pegatinas antideslizantes en la bañera. Si cambias la bañera por el plato de ducha sin bordes consigues una mayor accesibilidad. De la misma manera, los alzadores permiten levantarte más rápido y mejor del inodoro. Finalmente, una manivela en la puerta es más accesible y segura que los pomos redondos

En el resto de habitaciones tienes que comprobar que los muebles te permitan moverte ampliamente por todo el espacio y que las puertas y los pasillos deben ser amplios. Un somier articulado garantiza un descanso completo si tienes problemas cardiovasculares o respiratorios y para obtener un mayor confort en la cama utiliza un edredón ligero, abriga igual y no pesa tanto como las mantas. Recuerda que por la noche para ir al  baño es aconsejable utilizar un interruptor de luz tenue para prevenir las caídas.

En el centro de la casa, el salón, coloca bombillas de luz blanca que no producen ni sombras ni deslumbramientos. No dejes cables con los que puedas tropezar y protege los picos y los bordes cortantes de los muebles para evitar golpes. Recuerda no utilizar sillas en mal estado que puedan hacerte caer. En caso de que te cueste levantarte, coloca un alza en el sillón. Si tienes problemas de visión es mejor usar un teléfono o mandos con teclas grandes. Las persianas automáticas suben y bajan sin crearte esfuerzo y, no olvides que los calefactores con termostato son más seguros que las estufas de butano.

Para los suelos, es recomendable colocar un pasamanos junto al peldaño de la entrada. Pero, si utilizas una silla de ruedas, cambia el peldaño de la entrada por una rampa con pendiente suave. Pega cinta adhesiva antideslizante para localizar con rapidez los bordes de los peldaños y no pongas plantas o macetas en pasillos con los que puedas tropezar. Es mejor eliminar las alfombras que puedan provocar caídas y los suelos deben ser lisos y antideslizantes y deben estar limpios y secos.